Los problemas sexuales pueden manifestarse al comienzo de la vida sexual de la persona o pueden desarrollarse más adelante. Algunas de ellas puede desarrollarse paulatinamente con el tiempo, y otras pueden aparecer súbitamente como incapacidad total o parcial para participar de una o más etapas del acto sexual – DESEO, EXCITACIÓN, ORGASMO
Las causas de estos problemas sexuales pueden ser físicas, psicológicas o ambas.
“Piensen en su mejor orgasmo, tráiganlo a la mente y no lo dejen ir hasta el final de este artículo, que intentará explicar que por mas caliente que se este y mas contento que se sienta, con esa calentura que se trae y con solo unos segundos para quitarle toda esa ropita, su pareja no siente nada. No la puede satisfacer, no termine lo que empiece porque no empieza nada, porque no siente nada, porque su pareja es ANORGASMICA”.
La sexualidad humana se diferencia de la sexualidad animal, cuyo propósito instintivo es la conservación de la especie, para el hombre y la mujer es en cambio, una forma de intimidad, amor, entrega y una necesidad biológica como es comer, dormir para tener una vida mental y física sana.
Somos seres sexuados por naturaleza y el sexo tiene un lugar decisivo en la vida. La falta o carencia de la función normal, ya sea, por alguna alteración física o mental es lo que llamamos disfunción sexual. Si además le agregamos decadencia comunicacional entre la pareja puede llevar a un deterioro de la convivencia y por ende conseguir graves problemas psicológicos y de autoestima en quien la adolece.
El libro del Génesis enseña que Dios creó a la persona humana varón y mujer, con el encargo de procrear y de multiplicarse: “Hombre y mujer los creó, y los bendijo Dios, diciéndoles: procread y multiplicaos, y llenad la tierra (1, 28)”. Es entonces cuando instituye Dios el matrimonio y lo hace de modo principal para poblar la tierra y para que hombre y mujer se ayuden y sostengan mutuamente: “No es bueno que el hombre esté solo; voy a darle una ayuda semejante a él (2, 18)”. La Iglesia siempre ha enseñado la intrínseca malicia de la anticoncepción, es decir de todo acto conyugal hecho intencionalmente infecundo. Esta enseñanza debe ser considerada como doctrina definitiva e inmutable.
Novelista mexicano asegura, que ningún caballero logrará superar la capacidad de seducción de la mujer, quien la adquiere de forma innata.
Ningún hombre, por mucha experiencia o sabiduría que tenga, podrá jamás superar en capacidad de seducción a la mujer, que adquiere esta habilidad de forma innata, según afirmó en entrevista con EFE el mexicano González Llaca.
“Los hombres, tengo la sensación que estrenamos nuestra capacidad de seducción a través de la experiencia vital. En cambio ellas ya traen el disco duro”, agregó.
“Si escribes un libro erótico, el compromiso es muy complejo porque tienes que satisfacer un sentimiento estético, un sentimiento sensual, y un claro propósito de subir el ritmo cardíaco del lector, que se le perle la frente, que sienta una ligera cosquillita, una excitación en la líbido pues. Ese fue mi propósito”, afirmó