Las personas que desayunan en la mañana son campeones de la buena salud. Las investigaciones muestran que la gente que toma una comida en la mañana tienden a aprovechar más en vitaminas y minerales, y menos grasas y colesterol. El resultado suele ser un cuerpo mejor, la reducción el colesterol, y menos posibilidades de comer en exceso.
“Ese acto [de desayunar] parece hacer una diferencia en el peso global de la gente”, dice Melinda Johnson, RD, una portavoz de la Asociación Dietética Americana (ADA). Ella dice que el desayuno puede contener la sensación de hambre hasta la hora del almuerzo.
