La sexualidad humana se diferencia de la sexualidad animal, cuyo propósito instintivo es la conservación de la especie, para el hombre y la mujer es en cambio, una forma de intimidad, amor, entrega y una necesidad biológica como es comer, dormir para tener una vida mental y física sana.
Somos seres sexuados por naturaleza y el sexo tiene un lugar decisivo en la vida. La falta o carencia de la función normal, ya sea, por alguna alteración física o mental es lo que llamamos disfunción sexual. Si además le agregamos decadencia comunicacional entre la pareja puede llevar a un deterioro de la convivencia y por ende conseguir graves problemas psicológicos y de autoestima en quien la adolece.

La sexualidad humana es compleja y más hoy cuando la información nos bombardea y nos muestra el exitismo sexual cómo base para una vida plena.
Ya no basta con el amor, requiere de muchos otros factores, que van desde la fantasía hasta factores intrínsecos que nos ayuden ha lograr la satisfacción completa.
La relación sexual siempre debería ser satisfactoria, más allá de si se llega al clímax o no, puesto que las emociones, y sensaciones son en absoluto subjetivas y cada uno es capaz de concluir qué le satisface o no y esto en tan disímil como seres humanos existen.
Los estímulos sexuales para los hombres y para las mujeres son diferentes, ya que para las mujeres es esencial la sensualidad, lo que las hace receptiva a lo que oyen, huelen y ven, son sensibles al trato y las emociones que les produzca. Los hombres en cambio disfrutan de ver y tocar, son prácticos a la hora de amar, lo que les facilita conseguir el deseo y excitación sexual.
Cómo llevar a cabo una relación sexual depende de cada pareja, sin embargo hay codigos comunes a todas cuando queremos que sea sana y divertida, el respeto mutuo, la originalidad, la comunicación. El amor también es un factor importante para una relación fortalecida, aunque, no es garante de éxito, ni la falta de éste es garantía de fracaso.
Dicen que, en la variedad está el gusto, y no deja de ser cierto, la rutina es el flagelo más determinante en la ruptura de las relaciones, es necesario cambiar la forma de comunicarnos en el sexo y todos los ámbitos de la vida en pareja, usar nuevos ambientes, nuevas formas de seducir, ropa diferente, cambio de actitud…datos simples que pueden marcar el fin o inicio de una relación
Por último, lo que pretendo con este artículo es crear conciencia en los lectores para que fortalezcan su vida íntima y sexual y reflexionen frente a su realidad para ser y hacer más felices a sus parejas y así mismos teniendo como premisa final que todo es perfectible.
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