Todos tenemos algo que nos inspira en la vida; una fuente de la que brotan palabras que expresan nuestros más profundos sentimientos. Somos máquinas, pero no diferenciamos de cualquier otro ser porque tenemos inteligencia y capacidad para expresarnos libremente de acuerdo a nuestra manera de ser, de comportarnos y de pensar; lo único que necesitamos es tomar la decisión de sacar de nuestra mente, esas palabras que muestran lo que somos y lo que hay en nuestro interior y no dejar que nadie impida que seamos nosotros mismos, no marcar ese momento con cosas que alguien mas desea que hagamos.
No siempre nos podemos referir a inspiraciones buenas, como lo son el amor, la vida y lo bello de esta; tambien debemos tener en cuenta puntos oscuros, como la muerte y los malos deseos, pues no todos vemos el lado dulce de la vida; y esto se debe a que cada persona es un lienzo pintado de manera diferente, con colores y formas únicas, por lo tanto jamas pensaremos igual, ni nuestras ideas seran las mismas, aunque nos basemos en un punto igual.
Puedes ilustrar con tus palabras cosas calidas, si eres uno de esos románticos que aman la vida, que encuentran especial lo que otros ven como insignificante y que sueñan en cada respiro. Pero también se ha de utilizar la escritura para desahogarse, para plasmar sentimientos de angustia, de ira, desamor, o cualquier otra cosa que se siente oscura o fria.
En fin, cada persona posee la capacidad de expresarse, aunque poco lo demuestre; y sea bueno o malo lo que haga siempre estará basado en una fuente de inspiración.
