Los Hidratos de Carbono junto con las Proteínas y las grasas o Lípidos forman la terna de los alimentos. Los Hidratos de Carbono también llamados azúcares o Glúcidos desempeñan una función fundamental en nuestro organismo. Constituyen una fuente energética de uso rápido para nuestro cuerpo. Aportan unas 4 kilocalorías por gramo al igual que las Proteínas. Pero el metabolismo utiliza primero a los glúcidos. Químicamente son una familia formada por los más simples (monosacáridos), que están formados por una simple molécula de seis carbonos, los más conocidos son la Glucosa y la Fructosa. Hay otros como la Galactosa, pero todos terminan transformados en Glucosa.
Este es el que se mide en sangre dando el famoso valor de la Glucemia o Glicemia. Esto marca el nivel de azúcar en nuestra sangre. Normalmente los valores en ayuna no tienen que superar los 126 miligramos %. En Pacientes diabéticos o con alguna otra alteración este valor es sobrepasado.
Los monosacáridos como la glucosa y fructosa se hallan en las frutas y en la miel. La Galactosa se halla asociada como disacárido a la Glucosa constituyendo la Lactosa.
Otra Familia son los Disacáridos: Están formados por dos monosacáridos. Los más conocidos son, la Maltosa (2 unidades de Glucosa), Lactosa (Glucosa con Galactosa) y Sacarosa (Glucosa y Fructosa). Este último es el azúcar de caña.
Por último tenemos a los Polisacáridos: Básicamente hay 2 muy importantes para nuestro metabolismo. Glucógeno y Almidón. El primero se forma por la unión de varias moléculas de Glucosa y sirve para almacenamiento energético en tejidos como músculo e Hígado. Cuando hay gasto energético estas unidades se desprenden y son utilizadas por las células para alimentarse. El Almidón es otro polisacárido de reserva. Se halla en las plantas. Lo consumimos a través del trigo en el pan y las harinas. Nuestras enzimas lo asimilan cortándolos para luego digerirlos.

