Los cabellos largos y brillantes de una mujer se ven extremadamente hermoso, y pueden convertirse en un adorno especial, si los cuidamos correctamente. Sin embargo, no todos tienen ese cabello lujoso por naturaleza, y muchas mujeres deben hacer grandes esfuerzos para conservar la belleza y la salud de sus largos cabellos. Visitar una peluquería, sin duda, trae un alivio… Pero, ¿por mucho tiempo? Por supuesto que existen numerosas técnicas que se emplean en una peluquería. Pero a ti, no te perjudicará aprender esas mágicas técnicas y aplicarlas en tu casa frente a tu espejo, y mantenerse atractiva y saludable.

El cabello como indicador de la salud
El estado del cabello refleja el estado general del organismo: las distintas enfermedades, una incorrecta alimentación, la falta de las vitaminas, el agotamiento, el fumar, el abuso del té y el café, mal descanso y la incorrecta organización del régimen del trabajo y el descanso; todo esto influye desfavorablemente sobre el crecimiento y el estado del cabello.
En las épocas del año, cuando hace frío, los cabellos tienen la necesidad de un cuidado y defensa adicionales, ya que por las oscilaciones de temperaturas y por altas humedades, se pueden producir enfermedades como la caída o el debilitamiento del cabello, el pelo con poca vitalidad, grasa, sequedad, etc.
Determina el tipo de los cabellos
Al determinar cuál es nuestro tipo de cabellos, podremos elegir exitosamente el producto para su cuidado.
Cabellos normales: suaves, elásticos, brillantes, y se peinan fácilmente. No se someten a la coloración o la permanente química. Mantienen buena forma y no exigen cuidado especial.
Cabellos grasos: oleosos, con un brillo especial. Es difícil lograr un peinado, parecen alisados, se enmugrecen rápidamente después del lavado y no tienen volumen.
Cabellos secos: deslucidos y frágiles, no tienen brillo natural. Con puntas florecidas son embrollados fácilmente, y por eso, es difícil peinarlos.
Y bien, cabellos mixtos: piel grasa en combinación con un cabello seco y las puntas florecidas. Tales cabellos exigen un especial cuidado.
Lavado correcto
Independientemente del tipo del cabello, el cuidado principal consiste en un correcto lavado de tu cabello. Antes del lavado, es recomendable peinarlo, esto mejora, además, la circulación de la sangre.
Muy a menudo, y probablemente siempre, lavamos la cabeza con agua caliente, lo que provoca la sequedad de la piel y los cabellos, como resultado se incrementa la grasura. Es necesario lavarlo con agua tibia, y es mejor que sea hervida, enjuagar con agua tibio-fría, de éste modo, los cabellos se hacen brillantes.
Se recomienda no lavar muy seguido los cabellos largos.
Los especialistas recomiendan hacer el lavado en forma rápida, ya que el sudor, las grasas y la suciedad se higienizan con el champú instantáneamente, no es necesario esperar que el champú actúe.
¿Cómo terminamos el rito?
Después del lavado, se aplica un acondicionador o un bálsamo en todo el cabello, desde la raíz hasta la punta. Luego, enjuágalo con agua tibio-fría, es decir de tal temperatura, que la piel de la cabeza sienta el agua como fría, pero la mano sienta como tibia.
Después de esto, seca tus cabellos cuidadosamente, evitando movimientos bruscos.
Solamente cuando los cabellos estén un poco secos, se puede peinarlos.
¡Un correcto lavado es la base de la salud de nuestros cabellos!
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